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Any

Soy Any, tengo 40 años, mamá de dos hermosos milagros, profesional, hija única y muy amiguera. En 2017, en un control ginecológico anual de rutina y mientras transcurría un año muy difícil a nivel personal, me diagnosticaron un carcinoma en la mama izquierda. Primero los médicos dijeron que era una hiperplasia mamaria atípica y que la cirugía debía hacerse solo a los fines de prevenir, sin embargo, cuando me hicieron la cirugía, en ese tejido detectaron el carcinoma. Paralelamente, y también a fines de ese año, decidimos separarnos con el padre de mis hijos (hombre con el que estuve 20 años), fue un fin de año durísimo, con estudios, punción, separación, cirugía, mudanza; y el 2018 me encontró con un codo fracturado afrontando mi tratamiento de rayos. Allí, en @#mevaterapia conocí un grupo de profesionales excelentes y cuatro mujeres que hoy son de mis mejores amigas. En aquel momento me aferre principalmente a mis hijos (quienes no sabían lo que estaba pasando pero algo intuían), A mis padres y amigos. Sentí pánico!? Si, sentí muchísimo miedo, pero sabía que tenía la fuerza para sanar, que debía hacer el tratamiento como indicaban mis médicos y que tenía el amor y la capacidad para salir de esa situación. En marzo termine las sesiones de rayos, continúe con mi vida y me comprometí conmigo misma a cuidarme y valorarme. En octubre de 2018, en un control, me detectaron un carcinoma en la mama derecha. Explicar lo que senti en ese momento... ufffff! Creo que es muy difícil de explicar, el pánico fue aún mayor, aterrador y asfixiante; hice consultas con otros profesionales y decidí seguir con mis médicos del @sanatoriootamendi (ya que todos me aseguraron que estaba en buenas manos); me operé e hice un nuevo tratamiento de radioterápia en marzo de 2019. Ese momento fue un antes y un después, definitivo. Comencé el tratamiento, la semana siguiente al alta medica de mi hijo menor (quien estuvo internado con síndrome urémico hemolítico); de donde saque las fuerzas!? De mis hijos!!!!! Ellos son mi motor, de mi familia y amigos y de mi convicción y seguridad de que esas pruebas pasaban para que yo aprendiese algo, algo muy importante.

Sabia que existía un para qué, y no, un por qué. Así, sané y así aprendí que la vida es un milagro, que debemos disfrutar cada instante, que cuando las circunstancias adversas nos aterran, hay una fuerza interior poderosa que nos invade y nos impulsa para salir adelante. Convencida de que hay que aferrarse a los seres que amamos, a la vida, a la fe; y saber que tenemos la obligación de cuidarnos, mimarnos y respetarnos, a nosotras mismas, como aquellos seres que más amamos. Los controles médicos son nuestros aliados, la alegría y el amor nuestra mejor medicina; el cuerpo habla... debemos cuidarlo tanto, como a nuestro corazón y nuestra mente.

Nuestro compromiso, debe ser... saber que nosotras también somos prioridad! Mimarnos y amarnos! Somos mágicas! Somos poderosas! Y tenemos la capacidad de reINventarnos!💪💞




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